Recuerdo una charla con viejo amigo, comunista, hormonal, de la vieja escuela. En esa charla de café y con mucha amargura me decía “en los 70 los militantes eran cuadros muy bien formados, se leía mucho, se trabajaba, se aprendía y por eso se peleaba y se mataba y se moría… ahora no los forman, los pibes se forman a base de “speech”, sin contenido, sin información, sin ideas… Si a los pibes de ahora se los formara como antes, lo primero que harían es levantarse en armas contra sus propios líderes por lo que le han hecho a la revolución…”
Ideas fuertes, pero con mucho de verdad. Vivimos en un mundo donde la juventud tiene un profundo déficit de atención, no pueden estar concentrados en algo más de unos segundos. Su mundo se achica y su ventana de conexión con el mundo es “Tik Tok” y las redes sociales, y su entendimiento se vuelve cada más deficiente e infantil. Vivimos un mundo donde hay jóvenes que creen que no comiendo carne salvan al mundo, que un auto eléctrico es ecológico y más sano para el ecosistema y que las guerras se pueden detener haciendo “coreos” en redes sociales.
Ver personajes de este simpático mundo es divertido. Te permite encontrarte con cosas insólitas como “la tierra es plana”, “el Islam le da más libertad al feminismo interseccional y LGBT en general”, o “Perón era verdulero, porque no puede ser que haya sido militar y Evita era torta y abortera”. Incluso, he llegado a ver algunos peces diciendo por ahí que “el golpe del 76 fue hecho por comunistas. Los libertarios luchamos por la libertad y la vida y por ende los milicos no eran liberales”. Se ve que Martínez de Hoz era de la juventud Guevarista…
Esta situación variopinta de pulseadas para ver quién es más “menso” tiene su cuota de diversión, pero la cosa se pone seria cuando el que dice estas cosas es un supuesto “técnico o intelectual” y peor, cuando sale de la boca de un funcionario público. Si lo hace el Presidente de la Nación, la cosa es realmente preocupante.
Davos…

Hace unos días, escuchando el discurso del electo Presidente Milei en el foro económico de Davos, realmente me causo mucha risa. Hacía tiempo que no veía tanta muestra de ignorancia. Pensé que el mundo se iba a reír de los argentinos por llevar a alguien tan limitado a los ojos de los hombres más poderosos del planeta pero, con horror, me encontré con el aplauso y la admiración de una yunta de ignorantes.
No me pongo en el lugar del soberbio intelectual, que detrás de un teclado se cree dueño de la verdad, pero una educación clásica me permite ver ciertas incoherencias y falacias en la exposición del Presidente que, tal vez por inocencia, pensé que serian más obvias de lo que en realidad son y me vi en la obligación de dar mi pequeña opinión.
Hay muchas cosas que uno no sabe donde comenzar. Por ejemplo, la ignorancia total sobre la doctrina social de la Iglesia y la definición de justicia social, los datos estadísticos que presentó, o incluso definir que comunistas y nazis son lo mismo, como si la brutal guerra entre ambas facciones no les hubiera costado millones de sus mejores hombres. Ni hablemos de que pararse ante banqueros y empresarios corruptos que buscan desde ese foro crear un gobierno mundial despótico y tratarlos de “Héroes” me resultó bastante simpático. Pero por algún lado hay que comenzar.
PBI per cápita…
Primero, debemos explicar un pequeño detalle histórico antes de meternos de lleno en el tema. El señor Keynes, ministro de economía británico y miembro fundador del Banco Mundial, en el año 1928 presenta un coeficiente de medición del crecimiento de un país, basado en datos estadísticos. Usando la información disponible de un pequeño grupo de naciones como: Gran Bretaña, USA, Bélgica, Austria, España se empieza a desarrollar una serie de cálculos que servirían como base de un estudio científico para calcular las fluctuaciones económicas año por año. En base a estos estudios nace un coeficiente basado en presión impositiva, niveles de precios, niveles de empleo y datos varios sobre actividad financiera. Nace el “PBI”, o Producto Bruto Interno.
A partir de 1946, la medición estadística se generaliza por todo el mundo y a partir de la década de los 50 se impone a nivel global. Este tipo de medición, no se pueden aplicar con retroactividad por la falta de datos estadísticos, siendo un dato de valor real a partir de estos años.
Aclarado esto, podemos preguntarnos ¿de dónde salen las cifras presentadas por el Presidente sobre el PBI global, desde el “año 0” hasta el “año 1800” y de dónde infiere el supuesto crecimiento del mismo?¿Cómo Milei pudo saber cuánto era la presión impositiva y actividad financiera en la antigua “Sumeria” o a cuánto estaba el valor del oro en el antiguo “Egipto”?.
También me pregunto a qué se refiere con “del año 0 al año 1800”. ¿El año cero tomando el nacimiento de Cristo? O sea, ¿dejando afuera al mundo antiguo y midiendo desde el imperio romano? No me quedó muy claro…
A eso hablemos que además de hacer promedios globales como si las civilizaciones a lo largo del mundo fueran lo mismo y todo estos comparados con la Europa moderna es muy poco serio.Pero el punto es que definir la superioridad del capitalismo a los largo de la historia de la humanidad en base de datos estadísticos delirantes claramente no es científico.
Podemos teorizar sobre el impacto de la revolución industrial sobre la economía global, pero hablar de “duplicar el PBI” en tanto años sin información estadística es falaz y tendencioso.
Tal vez lo peor es que muchos de los planteos económicos que sustentan esto datos se basan en investigaciones y dichos de hombres como Marx. Pero tal vez esto es demasiado para digerir, para alguien que cree que porque Tik Tok dice que las criptomonedas son un negoción y que la dieta Keto te adelgaza y te da los músculos de un campeón culturista en solo 15 días, eso debe ser la única verdad…
Argentina potencia…
Los libertarios se creen que el liberalismo es algo nuevo que nació hace un par de años y que es la única herramienta posible para lograr la plenitud y la libertad. Esa mentira se sustenta en que el país está en crisis por culpa 70 años de colectivismo socialista y que sólo el liberalismo puede ser la salvación. Según parece, los otros 111 años de gobiernos liberales no entran en el cálculo. Te hablan de la generación del “60” con Alberdi a la cabeza y de la generación del “80” con Roca a la cabeza, donde Argentina era una superpotencia y que con la llegada de los “socialistas populistas” Argentina ha empezado una violenta decadencia que transformó al país en una especie de “Biafra”, sin libertad, con hambre y niños de estomago expandido por la falta de comida.
Una teoría audaz, según parece, Lavalle con título de “general de Francia” y un ejército mercenario pagado por europeos entrando a sangre y fuego, fusilando a Dorrego, no era liberal.
Según parece, complotar para traer flotas extranjeras para bloquear al país, que llevaron a batallas como la de la “Vuelta de Obligado”, no es liberalismo.
Según parece, un ejército de mercenarios y batallones brasileros paseando sus banderas por la Ciudad de Buenos Aires, triunfantes después de Caseros, no es liberalismo.
Según parece, los golpes de estado en el siglo 20 no es liberalismo. ¿El almirante Rojas, bombardeando la ciudad y ametrallando gente inocente en la Revolución Libertadora, tampoco es liberalismo?
Socialistas…
No me voy a poner a exponer la Doctrina Social de la Iglesia y la definición de “justicia social”, pero está claro que nuestro Presidente, o es ignorante, o es malicioso. Me parece, a nivel personal, que basar la convivencia social en el egoísmo, rompe el contrato social y lleva a una violenta anarquía y que los que piensan que el estado es avatar de una nación que regula la convivencia de una comunidad, en un territorio definido de forma soberana y que defiende a la misma de la agresión.
Pero también me llamó la atención cómo se mezcla todo de una manera un tanto infantil: “si estás conmigo, sos bueno; si estas en contra, sos el enemigo, malo y caca”. Según el Presidente Milei, un progresista, un nazi y un comunista son lo mismo (se ve que los millones de fascistas que murieron en manos de las tropas rusas lo hicieron por error porque eran lo mismo y los capitalistas que arrojaron millones de toneladas de bombas sobre la Alemania nazi, lo hicieron para salvar al mundo, sin decir nada de que eran aliados a los comunistas…)
Creo que tampoco se dice nada de que el “progresismo” nace de los foros de San Pablo en la década de los 90. Tras la caída del muro de Berlín se asociaron nuevamente a los comunistas como durante la Segunda Guerra Mundial y les permitieron llegar al poder político, llevando una violenta política de venganza y revancha que terminó encarcelando a hombres que lucharon por sus países contra la violencia comunista y que, gracias a la traición liberal, terminaron presos como animales, sin ningún derecho de terceros. Sea otros estados, organizaciones, privados o la misma naturaleza no podemos estar de acuerdo con el señor Milei.
Dando ésta opinión, personalmente creo que la forma de que una comunidad pueda funcionar de manera pacífica y armoniosa pasa por interponer las necesidades del grupo a las de uno mismo. La idea de que la ambición personal está por encima de las necesidades de la comunidad, de base es repulsiva. Uno no puede tratar de “Héroes ” a un grupo de codiciosos que viven generando crisis globales sólo para enriquecerse, destrozando economías y matando de hambre a millones. La idea es repulsiva y decir que ellos son el camino y el estado es el problema es algo que uno no esperaría que saliera de la boca del cabeza de un estado.
El loco…

Me parece que el señor Presidente se mostró mezquino, mentiroso, con estadísticas falaces y con ideología más que sentido común, presentándose al mundo mas como si fuera una entrevista pagada con la señora Canosa en horario central en TV.
Si el Presidente piensa como habla, claramente la nación está en peligro y si miente y sólo es un personaje montado, también es peligroso, porque ser un ignorante o ser un embaucador, en ambas opciones, el futuro de la nación está en peligro.
Tal vez es hora de prestarle más atención al señor Presidente, porque dice una cosa y termina haciendo otra. Promete y después no cumple y encima da discursos vacíos y mentirosos y cualquier argentino con un poco de sentido común, debería empezar a levantar la guardia y prepararse para lo peor…
N.G.L.